Voy a volver a los días sin número
las estaciones sin nombre
y la pintura destiñendo mis dedos.
Empezar de nuevo ese manuscrito a tinta y piel que dejé a medias,
y beber té hasta que se apaguen las luces
del universo.
Tendré de nuevo en mis manos
el poder de cerrar los ojos y no verte
de ir a la zona más alta de mi mente y sentir la brisa que corre
porque te has ido
dejando la puerta abierta a la libertad.
Y escucharé los pájaros cantar la música que nunca escuché
por oírte hablar
por amar más tu voz que cualquier melodía.
Y correré tan rápido que las dudas no me alcanzarán
volaré entre nubes de azúcar
y lloveré a escondidas.
Voy a volver a no contar las horas para encontrarte
a comer chocolate los sábados y a ver películas absurdas
sólo por reír más fuerte.
Voy a volver a mí,
aunque no sepa quererme como antes,
aunque tenga que recordarme lo mucho
que me necesito.
martes, 14 de abril de 2015
viernes, 10 de abril de 2015
A veces te imagino más de la cuenta.
Me gusta tu caos.
Que te mires al espejo y sonrías, o que no te peines -no te hace falta-.
Cuando caminas, que empieces siempre con el pie izquierdo; que no creas en la mala suerte
y adores a los gatos negros.
Me gusta cuando bostezas y te estiras, intentando alcanzar el cielo con la punta de los dedos.
Y que ahogues tus sueños, porque no tienes ninguno sin lograr.
Que siempre cruces sin mirar la carretera,
porque sabes que pararán al verte pasar; o que prefieras leer con los pies sobre la mesa.
Me gusta cuando callas y me miras, porque me siendo arte.
Me miras como si fuera el último ser vivo en la tierra.
Me miras como pidiendo un deseo ya cumplido.
Me gusta cuando me coges de la mano y la aprietas tan suavemente que creo no me perderé nunca.
Que no tengas reloj y odies los calendarios. Mas siempre eres puntual, porque esperarme llegar
es tu pasatiempo.
Me gusta cuando te embobas bajo las nubes, esperando que llueva aun luciendo el sol.
Me gusta cuando la primavera florece en tus venas y me invitas a un helado,
y te invito yo a un beso a cambio.
Me gusta cuando no eres consciente de la magia que escondes en tu pelo.
Me gusta tu caos; tanto, que creo que no existes y sólo te imagino.
Que te mires al espejo y sonrías, o que no te peines -no te hace falta-.
Cuando caminas, que empieces siempre con el pie izquierdo; que no creas en la mala suerte
y adores a los gatos negros.
Me gusta cuando bostezas y te estiras, intentando alcanzar el cielo con la punta de los dedos.
Y que ahogues tus sueños, porque no tienes ninguno sin lograr.
Que siempre cruces sin mirar la carretera,
porque sabes que pararán al verte pasar; o que prefieras leer con los pies sobre la mesa.
Me gusta cuando callas y me miras, porque me siendo arte.
Me miras como si fuera el último ser vivo en la tierra.
Me miras como pidiendo un deseo ya cumplido.
Me gusta cuando me coges de la mano y la aprietas tan suavemente que creo no me perderé nunca.
Que no tengas reloj y odies los calendarios. Mas siempre eres puntual, porque esperarme llegar
es tu pasatiempo.
Me gusta cuando te embobas bajo las nubes, esperando que llueva aun luciendo el sol.
Me gusta cuando la primavera florece en tus venas y me invitas a un helado,
y te invito yo a un beso a cambio.
Me gusta cuando no eres consciente de la magia que escondes en tu pelo.
Me gusta tu caos; tanto, que creo que no existes y sólo te imagino.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)