Se fugó buscando tus susurros, y me ha dejado sola, y sin nada que decir.
Ni si quiera respiro por miedo a romperme.
Mi fortaleza se marchó ante la ausencia de los abrazos que la ataban a mi alma, y que ahora ya no le das.
La luz me impide abrir los ojos.
Me consuela el recuerdo de tu mirada, de un frío azul que me derretía por dentro.
Sólo oigo el sonido de la primavera.
Y estamos entrando en Noviembre, aunque no encuentro la puerta que da al invierno y me muero de calor.
Mis manos se pierden en la inmensidad de mi cama.
Que antes se nos quedaba pequeña, pero ahora es enorme para tanto vacío.
El olor a ti aún sigue dando vueltas por mi habitación.
Embaucador aroma, que me marea con tanto pasado.
Y me quedo sin razones para buscarte.
Y me sobran motivos para huir.
Y me bastan tus besos para quedarme.
Y me faltas tú.
Y me falto yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario