Encarceladas las injusticias
y atado al poste de la muerte,
el destino.
La vida será más fácil ahora - pensé - ya que no habrá desdicha
que nos impida seguir nuestro camino.
Pero aún quedaba un trecho por andar,
y decisiones por tomar.
Sin quererlo, ni imaginarlo,
empezamos desde el final.
Y viví en busca de ese por qué
que me faltaba por completar;
una parte vacía de mí
que aún faltaba por llenar.
Preguntas sin respuesta
o con más de las necesarias.
Camas deshechas,
y piernas enredadas en sábanas.
Volvamos a mi tema favorito,
el amor y la pasión, mi vida, mi destino.
Simplificarla es un error.
Mejor vivir con el corazón hecho pedazos, que morir sin fallos cometidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario